Inauguración de la Sucursal del BANCO NACIONAL en Rosario

Por Javier Avilleira

Emilio Reus y Bahamonde de origen madrileño presenta en el mes de marzo de 1887 al Gobierno de la República Oriental del Uruguay un proyecto para la instalación de un banco, que llevaría por nombre “Banco Nacional”.

Los estatutos de esta institución son aprobados y seguidamente se mandan a imprimir en Londres los billetes que utilizaría siendo la empresa encargada de hacerlos la de Waterlow & Sons (Limited), ubicada la misma en Great Winchester Street.

BNrosario02

Los billetes impresos serían de los valores de 500, 200, 100, 50, 20, 10, 5 y 2 pesos , en los valores más chicos 1 peso, 50, 20 y 10 centésimos.

Esta institución estaría formada por capitales privados y estatales y el Gobierno nombró como Presidente del Directorio del Banco Nacional al Dr. Pedro Bustamante.

Antes de tener un local propio para empezar a funcionar esta nueva institución ya se hablaba de instalar sucursales o agencias en el interior del país, mientras tanto se iban nombrando empleados para conformar las distintas secciones de este banco.

Estos se instalan en un local provisorio mientras se arreglaba el edificio destinado para funcionar y cumpliendo con los Estatutos se comienza a trabajar a los noventa días después de haber sido aprobados los mismos, se abrió al público el veintidós de agosto de 1887. Comenzó sus operaciones a las diez de la mañana con una existencia en caja de tres millones diez y ocho mil quinientos sesenta y cinco pesos y cuatro días después empiezan a circular billetes de 20 y 50 centésimos y billetes de diez pesos.

Ya para el mes de noviembre de ese mismo año se abrieron algunas sucursales, siendo las primeras las de Mercedes, Paysandú, Salto y Melo.

Para 1888 se abrieron nuevas filiales de esta institución financiera y entre ellas a finales del año se abrió la sucursal “Rosario” ubicada en la ciudad que lleva ese mismo nombre en el departamento de Colonia, en ese momento este lugar era considerado como “Villa del Rosario”.re de ese mismo año se abrieron algunas sucursales, siendo las primeras las de Mercedes, Paysandú, Salto y Melo.

La apertura se produjo el primero de diciembre  y el local donde funcionaría esta, estaba ubicado en la calle Bolívar esquina Industria, el horario de atención de la misma sería de 10 de la mañana a 4 de la tarde de lunes a sábados y los domingos de 10 a 11 horas.

Para cumplir con las funciones de Gerente se nombró a Andrés S. Ardito y a Damián Vivas como Tesorero y como otras instituciones tenían un Consejo Consultivo que estaba formado por José María Garat, Pedro Indart (hijo), Germán Imhof y Armand Ugon.

Según la prensa local de la época decía que la inauguración había sido hecha “contra viento y mares” y destacaba los grandes servicios que esta institución iba a prestar a la ciudad que según ellos la misma venía floreciendo y que esta sucursal iba a facilitar las transacciones comerciales y prestar servicios inmensos al industrial, al agricultor y al público en general.

Se abrió el acto con la Banda Popular tocando el Himno Oriental, después de concluido el mismo el señor Juan P. Oribe tomó la palabra y según la prensa era una persona de gran elocuencia que destacó la importancia de la instalación de esta sucursal y los beneficios que traería para esa sección departamental que según esta persona era una fuente inagotable de riqueza por las

Secundó a este en la palabra el señor Ardito, gerente nombrado para esa sucursal quién agradeció en nombre de la institución que representaba al señor Oribe, agradeciendo además los conceptos que este señor había expresado. Ardito en nombre del Directorio expresó que la sucursal del banco iba a servir  tanto para el comercio y al labrador como al industrial y a toda persona honrada, entrando además en otras consideraciones.colonias de inmigrantes que rodeaban a esta ciudad.

BNrosario01

Le sucedieron en la palabra los señores Gabriel Borrás, el Dr. Patiño, el señor Julio Z. Marquez , el señor Ventura Esteva y Gomensoro, el señor Balvino Lasquivar y el señor Julio Gaborit.

Se labró el acta respectiva de la instalación de esta sucursal la que fue suscrita por el señor Andrés Ardito (Gerente), el tesorero y todos los demás concurrentes a ese acto, que según la prensa serían unas cien personas más o menos.

Acto seguido el Consejo Consultivo remitió al señor Ayarragaray, que en ese momento era el Director Gerente del Banco Nacional  en la capital del país el siguiente telegrama.

“Director Gerente del Banco Nacional. Montevideo

Los que suscriben por sí y en representación de más de cien comerciantes y propietarios que asistimos inauguración saluda al Sr. Director Gerente del Banco Nacional y hacen votos por prosperidad institución agradeciendo establecimiento Sucursal Rosario.

Pedro Indart (hijo)- José María Garat – G. Imhof – Armand Ugond.”

Ayarragaray al recibir el telegrama seguidamente contestó el mismo en los términos siguientes:

“A.D. José Mª Garat. Rosario.

Agradezco el atento saludo de Vd. Y señores que firmaron el Telegrama que acabo de recibir y al retribuirlo hago á mi vez votos por la prosperidad personal de ese progresista pueblo y por la felicidad de ustedes.

Domingo Ayarragaray.”

 

A continuación publicaré el discurso pronunciado por el señor Oribe en el acto de la inauguración y algunos pensamientos que se escribieron en el Álbum de firmas  en dicho evento.

 

“Señor Gerente:

Asistimos complacidos a un Fausto acontecimiento para nosotros, cual es la inauguración de la sucursal del Banco Nacional, á cuyo acto ha tenido la amabilidad de invitarnos el Sr. Gerente.

Cuando en el año próximo pasado se trató de establecer la primer sucursal en el Departamento, el Directorio á pesar de la preferencia que dan los estatutos a los pueblos cabeza de Departamento, tuvo la idea o más bien el deseo de establecerla en esta Villa, en donde el desarrollo del Comercio y el de la agricultura en sus feraces campos hacía necesaria una institución de crédito que impulsara a esos dos grandes factores de la prosperidad y de la riqueza pública.

Si bien el Directorio tuvo entonces que someterse a la prescripción de los estatutos y más que todo a las exigencias y trabajos que con incansable afán se hacían en la Colonia para que se radicara en aquella Ciudad, viene hoy a cumplir con este pueblo, abriendo generosamente las arcas de su tesoro para que el comerciante, el agricultor y el industrial al amparo de su liberalidad puedan entregarse con seguridad y confianza á la labor que ejercen, abrigando la consoladora y halagüeña esperanza que no han de ser estériles en adelante sus sinsabores y fatigas.

BNrosario50

La población de esta sección señor gerente no ha de ser ingrata a los beneficios que viene a proporcionarle la institución de crédito tan dignamente dirigida por Vd., y se ha de hacer un deber en propender por todos los medios a su alcance a que dicha institución prospere a la par de la prosperidad a que marcha a pasos agigantados este rico pedazo de nuestro suelo.

Estos son nuestros votos señor gerente, y al hacerlos creo interpretar fielmente los sentimientos de esta población que ha recibido con júbilo la inauguración de la sucursal y el nombramiento de la gerencia en la digna persona del señor Ardito.”

Ahora como dije anteriormente publicaré algunos comentarios que se escribieron en ese día tan memorable para muchas personas de ese pequeño poblado de nuestro país.

 

“Hace votos por la prosperidad de la institución y la felicidad completa de sus dignos directores.
Gabriel Malnero.”

“Emilio Reus ¡genio de mi patria! Yo te saludo lleno de entusiasmo desde este precioso oasis de la desierta república oriental, tú que has sido el primer Gerente del gran Banco Nacional, y has sabido dejarnos en el Sr. Ayarragaray un digno sucesor de tu raro talento de hacendista.

“A trabajar en paz por los intereses de la patria” ha dicho un día solemne el héroe generoso y magnánimo de los campos del Quebracho, el General Tajes; Reus y Ayarragaray fundadores del Banco Nacional han hecho posible este sublime pensamiento. Salud a los héroes del trabajo.
Eulogio Seoane Patiño.”

Se habla del Quebracho – Un noble corazón, un Oriental al oír sobre la diana de la Victoria, se recordó que los combatientes eran hermanos. No podía haber vencedores ni vencidos. Así fue.

Si su acción fue grande no era sino a la altura de los que merecía los favorecidos. La patria agradeció. Hoy este hombre ocupa la primera magistratura de la Nación. Paso al progreso.
Julio Gaborit.”

“La oposición fortalece y destruye la ignorancia.
Abelino Pérez.”

>“Las instituciones bancarias, á la vez que levantan y regularizan el crédito, matan el agiotismo
Julio Z. Marquez.”

“El crédito es la palanca más poderosa del progreso; pero es de vidrio si se toca, se rompe.
Pedro Indart hijo.”

“Emilio Reus ¡genio sublime! Yo os saludo; vos que ayudado é impulsado por otros grandes hombres, habéis sabido levantar el gran establecimiento que en este momento inauguramos y que creo sea la prosperidad de este pueblo.
José Otero Albaro.”

BNrosario20

“Los pueblos productores merecen tener una institución Bancaria, no así los que no producen, ó que consumen más de lo que producen.
Gabriel Borrás.”

La instalación de la sucursal del Banco Nacional ha venido a ser la palanca poderosa del progreso y prosperidad de esta floreciente sección.
T.E. Martínez.”

“Nunca será bastante la gratitud de los orientales a las instituciones de crédito, que como el Banco Nacional además de cimentar el crédito ha contribuido a la estabilidad del orden y de las instituciones en la República.
Juan P. Oribe.”

“Los pueblos libres y los Gobiernos honrados hacen la felicidad de la Nación.
Ventura Esteva y Gomensoro.”

“La sucursal se estableció hoy 1º de Diciembre. Solo pide á los comerciantes, agricultores y hacendados protección para que nada deje de decir.
José Mª Garat.”

La prensa también felicitó al pueblo y decía que todos deberían de estar contentos, ya que esta villa había demostrado confianza para que esa institución de crédito hubiese instalado una sucursal en dicho lugar, debemos comentar que Colonia, la capital departamental ya tenía su sucursal y este sería el primer departamento que tendría dos sucursales en el mismo y más adelante sería el único que no solo tendría dos sino tres al instalarse la sucursal “Carmelo”.

La prensa decía en ese momento que iban a correr miles de pesos con el sello de la sucursal del banco con el nombre de “Rosario”, cosa que se estaba haciendo con otras sucursales en que los billetes eran sellados con el nombre de cada lugar.

Debidos a hechos ocurridos en 1890 con la caída del la Compañía Nacional de Crédito y Obras Públicas y del Banco Hispano Platense, las cotizaciones de la bolsa descendieron considerablemente. Además del cierre del mercado del Brasil a las procedencias uruguayas, las quiebras de casas argentinas que repercutían en nuestro país, plagas, sequías, hicieron que el

BNrosario10

Banco Nacional que tenía en ese momento una pequeña base metálica perdiera pie y el día cinco de julio se suspendieran las conversiones de los billetes.

Estos serían considerados moneda legal y serían recibidos por su valor escrito en todas las oficinas públicas en pagos de impuestos y contribuciones.

Se le suma en el mes de noviembre la quiebra de la casa Baring Brothers de Londres y esto hace que muchos renuncien al directorio del Banco Nacional.

A mediados del siguiente año de 1891 cierra el Banco Inglés del Río de la Plata que hizo que se decretara una sucesión de feriados donde permanecieron cerrados los bancos y la Bolsa de Comercio.

Se le conceden moratorias al Banco Nacional hasta llegar al mes de abril de 1892 donde en una Asamblea de accionistas ganó la moción de pasar al Estado, el activo y pasivo de dicha institución en propiedad del nuevo “Banco Hipotecario” creado en ese momento.

En el mes de junio se nombró una Comisión Liquidadora del Banco Nacional donde se recontarían los billetes de dicho banco. Finalmente la Ley Nº 2600 de fecha catorce de agosto de 1899 decretó la “Liquidación definitiva” de esta institución bancaria, quedando para el recuerdo algunos de sus billetes que hemos visto en este trabajo con el sello en este caso de la sucursal “Rosario”.

Sobre el autor

Javier Avilleira

Javier Avilleira ha sido directivo del I.U.N. en diversas oportunidades, además de ser socio vitalicio. Integra actualmente la Comisión Honoraria Asesora en Materia de Billetes y Monedas del Banco Central del Uruguay. Investigador, expositor y conferencista, es habitual colaborador de varias publicaciones numismáticas y autor de “Acuñación de 1877: La Historia”, “BARRIGA-CASO-BEISSO Últimas acuñaciones del siglo XIX” y “Vales y Cobres (1867 – 1871)”. Es socio fundador del Club Uruguayo de Tarjetas Telefónicas.